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Autor: G. Caldera Ciudad: Saltillo, Zacatecas Marca: Chevrolet Modelo: Stratus, Explorer, Jetta Año: 2001-2007 Me dicen el "Atropellaperros".
Historia con mis autos usados.
En Saltillo,
¿Quien no ha atropellado un perrito? Yo tampoco me salvo, la mera verdad es que he atropellado un gato, un perro, una víbora de cascabel y se atoro en la parrilla una ave que parecía un búho, eso sin contar las no menos 1,345,456 polillas que están estampadas sobre el radiador de mi auto (aquí tenía el Stratus). La víbora de cascabel y el Búho fueron atropellados al atravesarse sobre mi camino al ir de Saltillo a Zacatecas, la víbora no la alcance a ver y cuando me estaba acercando mucho lo que hizo esta fue levantarse lo más que pudo, es ahí cuando la pude ver, y de repente solo la vi en el retrovisor retorciéndose camino atrás. El búho ni me di cuenta bien, yo pensé que era otra cosa, realmente no me acuerdo que pensé, pero no que fuera una ave, ya cuando llegue a Zacatecas un tío me dijo que estaba una ave sobre la parrilla (aquí tenía la Explorer) y cuando la vimos nos dimos cuenta que parecía un búho en lo que respecta a la cara y lo ojos, aunque mucho más delgada. También en la carretera Saltillo a Zacatecas he visto correcaminos, nada que ver con el correcaminos de las caricaturas, estas curiosas aves si ven que no alcanzan a cruzar meten turbo y alcanzan a volar de unos 30 a 80 centímetros sobre el suelo y se esconden inmediatamente sobre la maleza, otros también que se ven mucho son los coyotes, muy bonitos animales, a estos me ha tocado verlos, pero ya no sobre la carretera, sino sobre los acotamientos de tierra o sobre el campo, también los he visto muertos en la carretera, también te puedes topar con animales mucho más comunes, pero mucho más peligrosos para ti, como son vacas, chivos, borregos, burros y caballos, y por estos también hemos dado dos que tres volantazos para esquivarlos.
Ya llegando a la ciudad les he de contar que he atropellado un perrito (Con el Jetta), sus dueños estaban del lado derecho de la calle y yo iba no más de 60 km/hr, y de repente se me atravesó el perrito que queriendo llegar con sus amos le pegue y se quedo adolorido, al parecer no le paso nada pero si se llevo un gran golpe. El suceso que si llevo mucho en la memoria y me tiene consternado fue cuando salí de reversa en l cochera y sentí como un bordo en la llanta trasera del conductor, como si me hubiera subido a un palo de madera grueso (un polín) y de repente que escucho el maullido de un gatito y a la vez el tronido del cráneo del mismo, me hice inmediatamente hacia delante y si, efectivamente era un gatito chiquito, no pude manejar en varios días y no e dejaba dormir aquel sonido en mi cabeza, al gatito lo tuve que agarrar y enterrar. Es así como en el transcurso de mi vida he atropellado a varios animales con diferentes autos. |
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